Última actualización: 23 de septiembre de 2026
El responsable del tratamiento es Jonathan Pedrosa Vacas, persona física, en España.
Para cualquier cuestión sobre tus datos o para ejercer tus derechos: privacidad@havia.app. Escribir a esa dirección es suficiente; no hace falta ningún formulario ni ningún trámite postal.
HAVIA guarda lo que tú apuntas —gastos, ingresos, tareas y listas— en un servidor propio, dentro de la Unión Europea, y no lo vende, no lo cede y no lo usa para publicidad. No hay SDK de publicidad, no hay analítica de terceros y la aplicación no se conecta a tu banco.
*Base jurídica:* ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
Si entras con tu cuenta de Google. Es opcional: puedes seguir usando correo y contraseña, y las dos formas llevan a la misma cuenta. Si eliges ese botón, Google nos entrega tu correo, tu nombre y un identificador interno suyo que sirve para reconocerte cuando vuelvas, incluso si algún día cambias de dirección de correo. Nada más.
No recibimos tu contraseña de Google —nunca la escribes en HAVIA— y no guardamos ninguna para esa cuenta: si entraste así, en HAVIA no existe contraseña tuya que pueda perderse ni robarse. Puedes ponerte una cuando quieras desde tu perfil, y entonces valdrán las dos formas de entrar.
Como es lógico, Google sabe que has entrado en HAVIA, igual que lo sabe cada vez que usas tu cuenta en cualquier otro sitio. Lo que haga con esa información se rige por sus propias políticas, no por ésta. Si prefieres evitarlo, entra con correo y contraseña.
Gastos, ingresos, categorías, presupuestos, movimientos programados, tareas y listas, junto con los archivos adjuntos que decidas subir (fotos de tickets o documentos PDF).
Son datos que introduces tú y que sólo se usan para prestarte el servicio: mostrarlos, sumarlos y compartirlos con los miembros de la cuenta compartida a la que pertenezcan.
*Base jurídica:* ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
Cuentas compartidas. Si formas parte de una, los demás miembros ven todos los movimientos de esa cuenta, incluidos los que registras tú, y tú ves los suyos. Es el propósito de la función. Tu cuenta personal no la ve nadie más que tú, nunca.
En una cuenta que reparte gastos se guarda, además de los movimientos, quién adelantó cada gasto, entre quiénes se reparte y quién ha pagado a quién. Es la contabilidad del grupo y la ven todos sus participantes.
Puedes apuntar a personas que no tienen HAVIA. Cuando lo haces, guardamos únicamente el nombre que escribes tú: de esa ficha no pedimos su teléfono ni ningún otro dato suyo, y mientras no la invites tampoco su correo.
*Base jurídica:* interés legítimo (art. 6.1.f RGPD), tanto tuyo —llevar las cuentas de un grupo en el que esa persona participa— como nuestro para prestarte el servicio. Ponderado frente al impacto en esa persona, que es mínimo: un nombre de pila, visible sólo para los participantes de esa cuenta.
Y puedes invitarla por correo. Si quieres que esa persona vea las cuentas del grupo, escribes su dirección y HAVIA le envía un mensaje: una invitación a unirse a esa cuenta, con el nombre de quien la invita y el de la cuenta. Recibe otro cada vez que quien la invitó lo reenvíe, y no más. Esa dirección no se usa para ninguna otra cosa: ni avisos, ni novedades, ni publicidad, ni se cede a nadie.
Se guarda sólo mientras la invitación está viva: 7 días desde el último mensaje. Se borra antes en cuanto esa persona la acepta o la rechaza, y en cuanto quien la invitó la cancela. Si se reenvía, el plazo vuelve a contar desde ese envío. Del enlace del mensaje no guardamos el enlace en sí, sólo una huella criptográfica que no permite reconstruirlo; deja de valer al usarse, al cancelarse la invitación o al pedirse otra.
Durante una hora queda además el registro de envío que describe la sección 3.4, que es lo que impide que se use esto para llenarle el buzón a nadie.
Unirse es decisión suya. La ficha sólo pasa a ser su cuenta si ella lo acepta desde la aplicación. Puede rechazar la invitación, o no hacer nada y dejar que caduque: en los dos casos su dirección desaparece y en esa cuenta vuelve a quedar sólo un nombre.
*Base jurídica de la invitación:* interés legítimo (art. 6.1.f RGPD) en poner en contacto a un grupo que ya comparte gastos. Ponderado frente al impacto: un mensaje, que esa persona pidió indirectamente al participar del grupo, con la salida dicha en el propio mensaje —no hacer nada y dejar que caduque— y sin que su dirección sobreviva a la invitación.
Hay otro caso en el que escribimos a una dirección que puede no ser de un usuario: el «correo nuevo» de un cambio de correo. Si pides cambiar el correo de tu cuenta, la dirección que escribes se guarda como mucho 24 horas y recibe un único mensaje, el del enlace para confirmar el cambio. Si te equivocas al escribirla, ese mensaje puede llegarle a alguien que no use HAVIA: por eso no lleva tu nombre ni ningún dato de tu cuenta, no le abre ninguna ficha ni ningún registro, y la dirección se borra en cuanto el cambio se confirma, se cancela o pasan esas 24 horas. Está contado también en las secciones 3.1 y 6.
Si esa persona se une, la ficha pasa a ser su cuenta y a partir de ahí valen todos los derechos de la sección 7 como para cualquier usuario.
Si nunca se une, la ficha se borra cuando se borre la cuenta que la contiene, o cuando cualquier participante de esa cuenta la quite desde la aplicación, algo que sólo se permite si esa persona no tiene saldo pendiente.
Y si esa persona quiere que borremos su nombre sin llegar a registrarse, puede escribir a la dirección de la sección 1 y lo haremos: lo que ocurrirá entonces es que su ficha desaparece de esa cuenta y el grupo tendrá que rehacer su reparto. Si además tenía una invitación pendiente, se cancela y su dirección se borra en ese momento. Es lo que dice también la sección 7.
⚠️ Tú también tienes una responsabilidad aquí: al escribir el nombre o el correo de otra persona estás introduciendo un dato suyo en un sistema. Escribe lo mínimo que os sirva para entenderos —un nombre de pila basta— y no metas apellidos, apodos identificativos ni nada que esa persona no querría ver. E invita sólo a quien espera esa invitación: el mensaje lo envía HAVIA, pero quien decide que se envíe eres tú.
Para poder detectar errores y mantener el servicio en pie guardamos, por cada petición: la fecha y la hora, la ruta llamada (normalizada, del tipo /gastos/<id>), el código de resultado, cuánto tardó, la versión de la aplicación, la plataforma, un identificador numérico de usuario y la dirección IP desde la que llegó la petición. Si algo falla, se guarda además el mensaje técnico del error, que es lo que dice qué se rompió y sin lo cual no hay forma de arreglarlo. Si la aplicación se cierra inesperadamente, ese error se envía y se guarda igual.
Ese registro está pensado para no contener el contenido de tus datos: no se guardan tus importes, ni tus conceptos, ni tus notas, ni los archivos que adjuntes, ni lo que la aplicación envía o recibe al pedir algo. De la dirección llamada se guarda su forma general —/gastos/<id>—, nunca lo que la distingue; y si la dirección no existe, porque llegara mal escrita, no se guarda tampoco esa forma.
Antes de guardarse, se tapa automáticamente lo que hayas escrito y la aplicación reconoce como tuyo. Un mensaje técnico puede arrastrar un trozo de lo que tecleaste: cuando eso ocurre —un texto entre comillas o entre cualquier otro signo que lo delimite, un correo (también si está escrito con rodeos para disimularlo), un teléfono, un documento de identidad, un importe, un número de cuenta o de tarjeta, una cifra larga, un identificador de tu cuenta, una clave o cualquier otro dato con el que se entra, el trozo que identifica un enlace de los que HAVIA te envía por correo, o el texto que acompaña a un mensaje de error cuando no es claramente técnico—, en su lugar queda «…». Lo que sí se conserva es el detalle técnico: qué se rompió y en qué punto del programa. Ese tapado es automático y funciona reconociendo la forma de lo escrito, así que no puede darse por hecho que atrape un dato suelto que llegue sin nada que lo delimite: es un esfuerzo por que ahí no quede nada tuyo, no una promesa de que sea imposible. Junto al registro se guarda una traza técnica con ese mismo mensaje, tapado igual, y los puntos del programa por los que pasó el fallo.
Por eso el registro lo consulta únicamente el responsable de la sección 1, desde un equipo suyo en España, para ver qué falla y corregirlo. No se cede a nadie, no pasa por ningún otro proveedor, esa consulta no conserva nada más tiempo que el propio registro, y todo él se borra a los 90 días (sección 6).
*Base jurídica:* interés legítimo en la seguridad y el correcto funcionamiento del servicio (art. 6.1.f RGPD).
Puedes desactivarlo en la aplicación, en *Perfil → Privacidad y datos → Mis datos y privacidad → Enviar informes de errores*. Al desactivarlo la aplicación deja de enviar informes de errores y borra los que tuviera pendientes, y el servidor deja de asociar tus peticiones a tu cuenta: no guarda ni tu identificador de usuario ni tu dirección IP. Se sigue guardando el registro de peticiones —ruta, resultado y, si algo falla, el mensaje técnico del error con el mismo tapado automático que acaba de describirse— sin ningún dato que te identifique, porque es lo que permite saber que el servicio está caído.
Guardamos los intentos fallidos de inicio de sesión y las solicitudes de alta, de recuperación de contraseña, de verificación del correo, de cambio del correo de la cuenta, de baja, de envío de invitaciones a una cuenta compartida y de envío de mensajes a soporte (asociados, según el caso, a tu correo, al correo al que se envía el mensaje, a la dirección IP o a tu cuenta) durante un tiempo limitado —entre 15 minutos y una hora, pasados los cuales se borran solos—, para frenar los intentos de adivinar contraseñas y el abuso de esos envíos.
*Base jurídica:* interés legítimo en la seguridad (art. 6.1.f RGPD).
Lo que escribes en *Perfil → Escribir a soporte* no se guarda en HAVIA: se envía por correo al buzón de soporte, junto con tu nombre, tu dirección de correo (para poder contestarte), tu identificador numérico de usuario y el motivo que elijas. Sólo si dejas encendido el interruptor de esa pantalla viajan también los datos técnicos de tu móvil —versión de la aplicación, sistema y modelo—, que se te enseñan antes de enviarlos. Nunca se envían tus movimientos, tus cuentas ni con quién las compartes. Ese correo pasa por el proveedor de correo de la sección 5, como el resto de mensajes del servicio.
*Base jurídica:* ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
Los avisos de tu cuenta personal y los de las tareas que creas tú los da tu propio teléfono y no salen de él. Para que además te suene el aviso de una tarea que ha creado otra persona en una cuenta compartida —aunque no abras la aplicación—, ese aviso lo envía HAVIA.
Para poder hacerlo guardamos, por cada móvil en el que entras:
El envío pasa por el servicio de avisos de Google (Firebase Cloud Messaging), que es el único camino para que una notificación llegue a un teléfono Android. A Google viajan ese identificador, el título de la tarea y el nombre de la cuenta compartida, y nada más: ni el detalle de la tarea, ni tu nombre, ni tu correo, ni ninguno de tus movimientos o importes. Ese servicio entrega los avisos, no mide nada de lo que haces dentro de la aplicación.
Si no permites las notificaciones de HAVIA en tu móvil, no se guarda ningún identificador y no te llega ningún aviso: puedes decidirlo desde los ajustes del teléfono cuando quieras, y quitarlo después también borra el envío.
También puedes apagar estos avisos desde Perfil, en cada móvil: al hacerlo se retira el identificador de ese aparato y dejas de recibirlos ahí. Se apaga sólo en el móvil donde lo apagas; en los demás donde hayas entrado siguen llegando hasta que hagas lo mismo en cada uno.
El identificador se guarda mientras uses HAVIA en ese móvil: se borra tras 90 días sin abrirla, al apagar estos avisos desde Perfil en ese móvil, y también al cerrar sesión, al cambiar o restablecer tu contraseña, al cambiar el correo de tu cuenta y al eliminar la cuenta.
*Base jurídica:* ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD): es la función de avisos del servicio que has contratado.
Únicamente con proveedores que nos prestan servicios técnicos, que actúan como encargados del tratamiento y sólo con nuestras instrucciones:
| Proveedor | Para qué | Dónde |
|---|---|---|
| OVHcloud (servidor) | Alojar la aplicación y la base de datos | Francia (Estrasburgo) |
| Brevo (proveedor de correo) | Enviar los correos automáticos del servicio, desde no-reply@havia.app, y registrar de forma anonimizada si se entregaron y se abrieron |
Francia (datos en la Unión Europea) |
| Cloudflare | Enrutar el tráfico hacia el servidor, recibir el correo dirigido al dominio y guardar las copias de seguridad cifradas | Red global; las copias, en la Unión Europea |
| Google Play | Distribuir la aplicación | Según sus propias políticas |
| Google (Acceder con Google) | Sólo si eliges esa forma de entrar: comprobar que la cuenta de Google es tuya | Según sus propias políticas |
| Google (Firebase Cloud Messaging) | Entregar en tu móvil los avisos de las tareas de cuentas compartidas (sección 3.6) | Según sus propias políticas |
| Expo (EAS) | Entregar actualizaciones de la aplicación | Estados Unidos |
También podremos comunicar datos cuando exista una obligación legal.
⚠️ El servidor está en la Unión Europea (Francia). Si algún día dejara de estarlo, esta tabla y la sección 8 tendrían que cambiar, y se avisaría.
https://havia.app/borrar-cuenta, sin necesidad de tenerla instalada.Cuentas compartidas y borrado. Los movimientos que hayas registrado en una cuenta compartida permanecen en esa cuenta aunque te vayas o elimines la tuya: pertenecen a la contabilidad común y borrarlos descuadraría las cuentas de las demás personas.
Lo que desaparece es tu identidad dentro de ellos. Al eliminar tu cuenta, tu nombre, tus apellidos, tu correo y tu contraseña se borran, y los movimientos que registraste pasan a figurar como de *«Usuario eliminado»*. Tu dirección de correo queda libre desde ese mismo momento, por si algún día quieres volver a darte de alta.
Si eres propietario de una cuenta compartida con más miembros, antes de eliminarte se te pedirá traspasarla o eliminarla: no podemos dejar sin dueño una cuenta de la que dependen otras personas.
Puedes ejercer en cualquier momento los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad, escribiendo a privacidad@havia.app.
En la práctica, tres de ellos están dentro de la propia aplicación y no hace falta que escribas a nadie:
Las tres están reunidas en Perfil → Privacidad y datos → Mis datos y privacidad dentro de la aplicación.
Si consideras que no hemos atendido correctamente tu solicitud, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es).
Si no eres usuario de HAVIA y alguien te ha apuntado en una cuenta, tienes exactamente los mismos derechos sobre el nombre que figura ahí —y sobre tu dirección de correo, si además te han invitado—. Escríbenos a la dirección de la sección 1 diciendo qué nombre eres y con quién compartes esa cuenta, y lo borraremos. No hace falta que te registres para pedirlo, y no te pediremos más datos de los imprescindibles para localizar la ficha.
Si lo que has recibido es una invitación y no la quieres, no tienes que hacer nada: caduca sola a los 7 días y tu dirección se borra con ella. Si prefieres cerrarla antes, puedes rechazarla desde la aplicación —y entonces se borra en ese momento— o escribirnos a la dirección de la sección 1 para que la retiremos. Sólo volverás a recibir un mensaje si quien te invitó lo reenvía o vuelve a invitarte.
Los datos se alojan en servidores situados en la Unión Europea: el servidor está en Francia y el proveedor de correo también, con sus datos en centros europeos.
Las únicas excepciones son técnicas y están en la sección 5: el enrutamiento del tráfico, que pasa por la red global de Cloudflare; la distribución y actualización de la aplicación (Google Play y Expo); y la entrega de los avisos de las tareas de cuentas compartidas (Firebase Cloud Messaging, de Google), que lleva sólo lo que dice la sección 3.6. Los tres operan desde fuera del Espacio Económico Europeo y se amparan en las cláusulas contractuales tipo aprobadas por la Comisión Europea. Ni tus movimientos ni tus archivos salen de la Unión Europea.
Aplicamos, entre otras medidas: cifrado del tráfico (HTTPS), contraseñas almacenadas con bcrypt, autenticación mediante testigos firmados guardados en el almacén seguro del sistema operativo, verificación del tipo real de los archivos que se suben, límites a los intentos de inicio de sesión y copias de seguridad cifradas.
Ningún sistema es infalible. Si se produjera una violación de seguridad que afecte a tus datos, te lo comunicaremos conforme al art. 34 RGPD.
HAVIA no está dirigida a menores de 14 años y no recogemos conscientemente sus datos, conforme al artículo 7 de la Ley Orgánica 3/2018. Si detectamos una cuenta de un menor de esa edad sin consentimiento de quien ejerza su tutela, la eliminaremos.
Si la política cambia de forma sustancial, te avisaremos dentro de la aplicación antes de que el cambio surta efecto. La fecha de la última actualización aparece al principio de este documento.